viernes, 12 de septiembre de 2014

Este espacio de libertad

Llevo casi un mes escribiendo sin ganas, forzada por los plazos de entrega, calculando cuántas páginas debía escribir por hora si quería presentar las cosas dentro de fecha (tampoco me quedaba otro remedio que hacerlo, un máster es un trámite muy caro). El resultado: casi cien folios muy correctos, muy ortodoxos y muy aburridos, en los que he puesto casi todo mi tiempo pero nada de mí.

Un día de esos de desgaste bibliotecario me llega un mensaje de La Galla Ciencia, proponiéndome participar con este blog en su proyecto. Jamás una invitación a escribir podría haberme dado más alegría, a mí que nunca o casi nunca escribo nada. Entro aquí como quien entra en casa después de trabajar muy lejos, para hablar de las cosas que me gustan, de las que no me gustan, de las que me sorprenden...con el alivio de no tener la espada de Damocles de la formalidad académica que tanto odio pendiendo sobre mí. 

Para hablar de la insistente música de la poesía que nunca he escrito, de las huellas de los artistas de quienes nunca sabré el nombre, de los recuerdos de lo que nunca he tenido, de aquello que me importa sólo a mí pero quiero intentar que os apasione a vosotros, sin poder explicar siquiera de qué se trata. Para eso este espacio de libertad. 

Bienvenida yo y bienvenidos todos.

1 comentario:

  1. Bueno, una causa más para existir (y esta es de las buenas).

    Expectante me hallo.

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